La pastoral de la salud, a veces desconocida, es de suma importancia en nuestras parroquias. Acompañar al mayor, al enfermo, al que está solo, llevándole esperanza y mostrándole el rostro amoroso de Cristo es lo mismo que acercar la parroquia a su casa, residencia, hospital, y facilita -también-el acceso a los sacramentos. Por eso, hoy presentamos el testimonio de una de nuestras agentes de la parroquia de la salud, lo que para ella es y significa acompañar al enfermo.

Soy Teresa, una enfermera jubilada ya.
Trabajé en el Hospital Universitario de Canarias y posteriormente y por mas tiempo en HUNS Candelaria.
Desde los años 90, conocí la Pastoral Sanitaria y fui implicándome en el conocimiento y voluntariado en las acciones de la Iglesia.
A su vez, conocí la asociación PROSAC (Profesionales Sanitarios Cristianos), a nivel nacional, con la que aprendí y trabajé por una atención mas ética, mas humana, en la salud y la enfermedad.
Fui asistiendo a charlas, seminarios y cursos sobre el acompañamiento al paciente, relación de ayuda, escucha activa.
Actualmente, sigo acompañando a personas en residencias o domicilios.
Es muy gratificantes acompañarlas, escucharlas y compartir vivencias por ambas partes.
A algunas, les llevo la Eucaristía, que para mi, es un regalo y una gracia inmensa ser portadora del mismísimo Señor Jesús, poderlo llevar a sus casas y hacer juntas un poco de oración.
(Teresa Beá. Agente de la salud de la parroquia del Sagrado Corazón)