DOMINGO XXVIII TIEMPO ORDINARIO. CICLO A
“El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama”. Estas palabras del aleluya que antecede
Te damos la bienvenida a nuestra colección de reflexiones sobre el Evangelio de los domingos. Aquí encontrarás una serie análisis se extraen de las lecturas dominicales. Te invitamos a descubrir las lecciones que cada domingo se nos brinda a través de la palabra sagrada.
“El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama”. Estas palabras del aleluya que antecede
“Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto”. En las lecturas de Isaías y del Evangelio aparece una
“Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús” Es una invitación que hace Pablo a los cristianos de Filipos indicándoles cuáles son esos sentimientos: la unión en un mismo
Jesús rompe los esquemas que sus discípulos tienen sobre temas como el matrimonio, la importancia de los pequeños y la riqueza. La parábola del evangelio de hoy pudo provocarles
El pasado domingo el Evangelio trataba de la corrección fraterna y de la oración en común. Hoy trata del perdón. Es algo tan importante que está en el núcleo del padrenuestro
El evangelio de este domingo y de los dos siguientes pueden ayudarnos a mejorar personal y comunitariamente. Hoy se acentúa el espíritu fraterno que debe residir en la comunidad de los
“Si alguno quiere venir conmigo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga”. La historia de Jeremías y de Jesús es la historia de tantos y
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Hoy se nos plantea la misma pregunta que Jesús hizo un día a sus discípulos. No se trata de una encuesta de opinión sino
Las dos primeras lecturas de hoy que invitan a que todos los hombres se sientan ‘pueblo de Dios’. No es bueno este momento para afirmar la universalidad. La crisis migratoria
Hoy es un día grande en muchos lugares de España. María es la madre a la que siempre acudimos, sea para festejarla con gratitud o para pedir su auxilio en